Surrender -rendirse-

Surrender -rendirse-

Días azules. En la playa una niña muy pequeña corre en círculos; detrás de ella un hombre mayor, de pelo cano, probablemente su abuelo. Me devuelven a ese instante; la vida en movimiento, renovándose, aquí y ahora. Una vez más espantar el miedo. Confiar en septiembre aquí (…), cuando vuelva a ser salvaje. Rendir las armas y los parapetos, soltar los muros, plegar las velas. Leer la brújula sin mirarla, escuchando solo el sonido de su aguja entre mis manos. Perder el norte. Reconquistar el sur. Revertirlo todo hasta encontrarme.

Despacio

Despacio

Integrar, escuchar, sostener; el silencio, el rumor de lo que vendrá. Ir y venir, ser y estar. Confiar, desaprender.

Ahora estoy sola, en lo alto de una montaña. El viento y la nieve rompen el silencio, la calma del agua.

Observo (otra vez) cómo el miedo se convierte en un buitre que baja y lo devora todo. Espero, no intervengo. No hay nada de valor entre esos restos.

Cuando termina recojo los huesos, limpios. Enciendo una hoguera; vuelvo a ordenarlos. Canto su canción, como La Huesera; una canción antigua, que siempre tengo cerca del corazón y la garganta. Despacio, con amor y calma.

Volver a ser. Honrar y abrazar todo lo que aún podría materializarse.

Acariciar la tierra

Esperar que gire el viento para extender las alas. Un rumor en el árbol, una gota de agua que salta desde el mar. Y solo entonces.

Acariciar la tierra, mientras tanto. Recoger su alimento y sus lecciones. Aprehender la constancia y el calor de los seres que la habitan.